ARQUEOLOGÍA DEL ALTIPLANO CENTRAL

 

Cuicuilco

Se localiza al sur de la ciudad de México, D.F. en la delegación de Tlalpan. Floreció entre el 500 a.C. y el 100 d.C. quedó sepultado por la lava después de la erupción del Xitle, volcán que forma parte de la Sierra del Ajusco. Descubierto en 1922 y explorado por Manuel Gamio, primer arqueólogo mexicano en emplear el método científico-metodológico en contextos nacionales, Byron Cummings y Román Piña Chan. Sus habitantes fueron agricultores y recolectores y pescadores, fueron buenos ceramistas y practicaron las técnicas líticas para fabricar puntas de proyectil, hachas, navajas y otros artefactos. También metates y morteros para la molienda. Conocían las técnicas del teñido de vegetales, fabricaron punzones de hueso. También produjeron algunos instrumentos musicales como flautas y ocarinas. Fabricaron cerámica doméstica y funeraria y se preocuparon por el tratamiento ritual de sus muertos, enterrándolos en fosas excavadas en el suelo. De todo esto dan cuenta los testimonios arqueológicos de las excavaciones.

Vestigios significativos de ésta cultura que se pueden visitar: La pirámide redonda de mampostería en la que se puede apreciar la combinación de líneas curvas y rectas presentes en el cuerpo de la estructura y en su rampa al poniente y sus escalerillas al oriente. Los materiales principales son: el barro comprimido en el núcleo y el recubrimiento de piedras.

 

 

Teotihuacan

Es la ciudad más importante del período clásico en el Altiplano Central. La arqueología registra ocupación temprana desde el 2000 a. C. y se empezó a poblar desde el 500 a. C. logrando su óptimo desarrollo cultural desde el 100 a. C. hasta el 750 d.C. aunque se colapsa. Su organización política fue de tipo teocrático que tenía a la religión como su actividad principal, desarrollaron exitosamente la agricultura en sistemas de terrazas y chinampas, la industria lítica, cerámica y lapidaria y el comercio a larga distancia, siempre bajo la dirección de las clases sacerdotales. Su influencia se dejó sentir por casi todas las culturas de Mesoamérica.

Vestigios culturales más significativos que se pueden visitar:

  • La ciudad arqueológica de Teotihuacan, situada en un Valle a 2280 metros sobre el nivel del mar y flanqueada por el cerro Gordo con 2930 metros de elevación, al poniente y que sirve de escenario de fondo a la pirámide de la luna y el cerro del Patlachico, que forma parte de la Sierra Nevada al Oriente.
  • La pirámide del Sol. Construida por el sistema de cajones de relleno con Tierra comprimida procedente de los campos de cultivo y recubierta con mampostería en taludes sobrepuestos.
  • La pirámide de la luna con su plaza ceremonial al poniente de la calzada de los muertos o “Micaotli”.
  • El palacio de Quetzal mariposa (hoy reconstruido) con sus pilastras con quetzales-mariposas al bajo-relieve. Su palacio de los jaguares en procesión y la subestructura de los caracoles emplumados.
  • El templo de la agricultura y el templo de los animales mitológicos.
  • El mural del Jaguar en la calzada de los muertos entre la plaza ceremonial del sol y la plaza ceremonial de la luna.
  • El pequeño palacio del sol en la plaza del mismo nombre. El patio de los cuatro templitos frente a la pirámide del sol.
  • La casa del sacerdote con el conjunto plaza del Sol.
  • El grupo Viking con sus pisos de mica en la calzada de los muertos
  • Los edificios superpuestos, calzada de los muertos
  • La ciudadela y sus templos Quetzalcóatl I y II. Con toda su belleza con sus tableros y taludes la primera y su sobriedad la segunda.
  • En su museo de sitio se pueden apreciar sus testimonios culturales de la vida cotidiana y ceremonial.
  • La Ventilla a 600 metros aproximadamente de la Ciudadela hacia el suroeste con su personaje en el piso el palacio y sus cuadretes con posibles topónimos.
  • El Tlalocan de Tepantitla con sus personajitos, su flora y su fauna sobre un fondo rojo.

 

Templo Mayor

Sitio arqueológico del centro histórico de la ciudad de México, en la Delegación Cuauhtémoc.

El llamado templo mayor era un edifico dedicado el ejercicio del culto público a las dos deidades máximas de la cultura Mexica, que se alzaba mediante una voluminosa plataforma consistente en un basamento piramidal escalonado de cuatro cuerpos, con muros en talud y cabezas de serpientes con esculturas a manera de clavos de retención arquitectónica. Contaba con dos adoratorios gemelos en la cima. Se ascendía a través de dos amplias escalinatas flanqueadas por alfardas y estaba rodeado por un muro bajo de serpientes de mampostería a semejanza de la pirámide de Tenayuca.

Éste gran Teocalli, representaba el mítico Cerro de la Serpiente, “Coatepetl”, en cuya cima nació portentosamente Hutzilopochtli, deidad tutelar de los mexicas, tenochcas o aztecas. Sobre éste cerro combatieron los dos hermanos Huitzilopochtli y Coyolxauhqui, a la cual derrotó, decapitó y arrolló cuesta abajo.

Sobre esta gran estructura se reproducía frecuentemente la mítica lucha, con la práctica de los sacrificios humanos que concluía con la precipitación del cuerpo inmolado escaleras abajo, donde era recogido por los ancianos.

Vestigios culturales que observar: el 28 de febrero de 1978 fue encontrada la escultura de la diosa descuartizada Coyolxauhqui. Desde entonces han venido sucediéndose una serie de importantes descubrimientos arqueológicos que se pueden admirar in situ. El templo en su etapa II que muestra los muros de los recintos duales con su pintura original, un chaac moll y un Texcotl o piedra de sacrificios. El templo de los guerreros águilas, el Tzompantli o altar de los cráneos en piedra, la réplica in situ del monolito de la Coyolxauhqui, los porta estandartes colocados en las escalerillas, un enorme caracol escultórico, un templo rojo, etc.

También se puede visitar el museo de sitio con todos los testimonios arqueológicos localizados hasta hoy.

 

Adoratorio de Ehecatl-Quetzalcóatl

En la estación del metro Pino Suárez se localiza el adoratorio circular de Ehécatl-Quetzalcóatl, dios del viento. Este altar se encontraba en el centro de una de las innumerables plazas con las que contaba la gran Tenochtitlan.

El adoratorio es de mampostería y se trata de un basamento de planta cuadrangular con una plataforma sobre la cual se alza una estructura circular con una escalerilla cuadrangular adosada, tiene como decoración una cenefa en su parte media con esferas a manera de clavos de retención arquitectónica. Este adoratorio parece reproducir al templo a Ehécatl que se encontraba frente al gran Teocalli de Tenochtitlan.

 

Tenayuca

En el Distrito Federal. Primera capital del reino Acolhua en la Cuenca de México fundada por Xólotl en 1224 d.C. cerca de la orilla del lago de México.

De ésta urbe del posclásico mesoamericano se puede apreciar la estructura del Gran Templo cuya estructura arquitectónica sirvió de modelo al Templo Mayor de México-Tenochtitlan.

Dicho templo de Tenayuca tuvo ocho etapas constructivas de las cuales están a la vista las estructuras V y VI. Tenía en la cima dos templos gemelos según una maqueta de barro localizada en una de las excavaciones arqueológicas muy parecidas a los adoratorios dedicados a Tlaloc y Huitzilopochtli en el Templo Mayor.

Es interesante el coatepantli o pequeño muro de serpientes perimetral que muestra una hilera de cientos de cabezas de serpientes cuyos cuerpos son de mampostería. Las cabezas serpentinas del lado sur y con la mitad oriental tienen restos de pigmento azul, mientras que las del lado norte son óvalos de pigmento blanco, probablemente relacionado con los rumbos del universo.

Se aprecia también una escultura en mampostería y la cabeza esculpida de una serpiente enroscada que representa a XIUHCOATL “o serpiente de fuego”, que es un rayo de luz solar.

El sitio arqueológico de Tenayuca se localiza en la Delegación Azcapotzalco.

SECCIÓN DESARROLLADA POR EL ARQUEOLOGO ANDRÉS GUTIERREZ