ARTE PREHISPÁNICO

La Arquitectura Prehispánica

El preclásico Superior. Surgen los primeros centros ceremoniales, los primeros basamentos piramidales, estructuras piramidales dispuestas en torno a plazas y plataformas destinadas a danzas ceremoniales. Es así como surgen los primeros trazos urbanos que van a caracterizar el período Clásico que ya cuenta con espacios ceremoniales con templos, también va a contar con áreas de mercado, áreas regias con palacios, zonas administrativas, centros de abasto, servicios de drenaje y abastecimiento de agua potable. Zona de productores de arte y artesanías tanto para el consumo interno como para la exportación. Una urbe organizada ortogonalmente y orientada conforme a los rumbos del universo.

En el Preclásico Superior ya se perfila la pirámide que se concibió como una estructura tanto vertical como horizontal de varios cuerpos superpuestos de pura tierra compactada. Luego en el período clásico, la pirámide se refina a tal grado que arquitectónicamente se construye de muros interiores de mampostería y de adobes secados al sol para formar rejillas o cajones de relleno para darles solidez y hacer posible el alzado sin que se desparramara el montículo. Posteriormente en el clásico, se adicionó a esta arquitectura de piedra y tierra el recurso de la escultura monumental, tales como cabezas de serpientes y otros seres mitológicos labrados en basalto.

También integraron el recurso de la pintura mural trabajada al fresco, en cuanto a la decoración con piedra usan escaleras interrumpidas en cada cuerpo, alfardas, dados, clavos de retención de piedras lajas que recubren las estructuras. Predominan las líneas rectas como en Teotihuacan. Usaron de los recursos arquitectónicos de tablero y talud, ambos decorados al bajo relieve. No conocieron el arco y la piedra clave pero sobre todo no usaron de sus estructuras piramidales para sepultar próceres ni personajes notables, a pesar de que si se han encontrado entierros humanos pero como ofrendas propiciatorias de personas anónimas sepultados por sacerdotes anónimos para luego ser construida sobre sus cuerpos grandes basamentos por una multitud anónima.

Es casi seguro que en la cima de estas estructuras se construyeron adoratorios pequeños con madera y zacate. O tal vez de una mampostería efímera que albergara la efigie de alguna deidad monolítica. Estas grandes urbes solo fueron posibles gracias a un poder fuertemente jerarquizado y centralizado que muy posiblemente no buscaba hacer grandes innovaciones sino mantener el estatus quo y el cosmos. Esto es la perpetuación de las cosas.