GASTRONOMÍA

La cocina prehispánica del centro del país que amalgamó culturas diversas como la texocana, Tlatelolca, Mexica y Xochimilca, fue muy variada, máxime que su territorio se ubicaba en una zona regada por diversos lagos, Texcoco, Zumpango, Xaltocan; Chalco, y Xochimilco con sus canales.

Se caracterizó por nutritiva y rica en vegetales, la mayoría de los alimentos se consumían crudos, asados o cocinados, (no conocían las grasas ni los aceites), formándose una raza sana de dientes fuertes, resistentes huesos, y delgada.

Prácticamente no existían los gordos, salvo aquellos que por padecimiento de alguna enfermedad lo fueran. Las fuentes que los proveían de sus alimentos eran por una parte la tierra con la agricultura practicada preferentemente en las chinampas, los insectos, la caza en los bosques cercanos, la pesca y la caza de aves, y la recolección de frutos y plantas terrestres.

La Recolección

Dentro de las más diversas frutas y legumbres silvestres que recolectaban en los bosques cercanos los indígenas como ciruelas, pitayas, vainas, guajes y muchos de los señalados en "agricultura", se dio el consumo de hongos, champiñones y zetas.

La Agricultura

La tierra pródiga les proporcionaba deliciosas frutas y verduras, algunos cultivados por ellos mismos y algunos otros nacidos de manera silvestre. Su principal fuente de alimentación fue el maíz con una antigüedad calculada en 4000 años antes de nuestra era, a quien acompañaron entre otros el frijol, el chile, el amaranto, el aguacate, y la calabaza, que precedieron en otros mil años al maíz; cacao, maguey y nopal son otras de las especies con que la naturaleza los premiaba.

Productos Lacuestres

En las extensas zonas lacustres se practicaban simultáneamente dos actividades, una era la de la caza de aves y otra era la pesca por medio de redes o lanzas. Era frecuente el consumo de patos, tortugas de agua dulce, peces, ranas, acociles y ajolotes, camarones de agua dulce, hueva de mosco o ahuahtli (huevecillos de axayacatl), larvas acuáticas chichicuilotes y renacuajos.

Aquellas zonas de la época prehispánica que se encontraban ubicadas cerca de los litorales, también se alimentaban con pescados, así como ciertas personalidades como Moctezuma de quien se dice que complementaba su dieta con pescados frescos traídos del Golfo de México. También aunque no producto lacustre, era apreciada la carne de iguana.

Caza

Abundantes eran las especies que habitaban en los bosques del Valle del Anáhuac las cuales fueron un complemento indispensable de la alimentación. Las liebres, venados, armadillos, conejos, puercos salvajes, tuzas, zorrillos, víboras y tlacuaches eran cazadas con arco y flecha. También existía una especie de perro sin pelo que se utilizaba en la alimentación. Desde entonces, el cuero o la piel que cubría a los animales era aprovechada para elaborar artículos de uso corriente. Sólo fue posible domesticar de entre todas las especies al perro y al guajolote.

Aves

Las más consumidas en ese entonces eran codornices, palomas, tórtolas, faisanes, comejas y pavo (originario de México), al igual que el quetzal, que lucía sus plumas en vistosos penachos que llevaban ciertos indios en sus cabezas.

 

Los Insectos

Eran parte de las proteínas con que cubrían sus requerimientos los pobladores del Valle del Anáhuac eran los insectos, como:

Los gusanos de maguey- son larvas de mariposa que perforan las pencas bajas de esa especie, platillo muy codiciado en esos tiempos y hasta la fecha en que ha rebasado nuestras fronteras y se le considera un platillo sumamente sofisticado y caro.

  • Los acociles- son crustáceos que se dan en la zona lacustre del Valle del Anáhuac, son camarones miniatura de agua dulce.
  • Los escamoles -son huevecillos o caviar de hormiga.
  • Los jumiles o chinches del monte- es un platillo de fuerte y penetrante sabor.
  • Era frecuente encontrar también como alimento el ahuautle o hueva de mosco, se localizaba en las hierbas cerca de los lagos, se secaba al sol hasta que se formaba una especie de queso y se procedía a saborearlo.
  • Otros insectos comestibles en aquellos tiempos fueron el gusano elotero, larvas de libélula, chicharras, gusanos barrenadores de madera y orugas de mariposa.