GASTRONOMÍA

Como pueblo sumamente apegado a las creencias religiosas, sus alimentos estuvieron también íntimamente relacionados con sus Dioses, de tal manera que al maíz por ejemplo, lo consideraban una planta divina cuya Deidad era Cinteotl.

Los chinamperos importantes productores de alimentos, también tenían su Deidad Chalchiuhtlicue , a quien procuraban con sus ceremonias para que las próximas cosecha fuera positiva.

El maguey contó con especial deferencia por parte de los indígenas involucrándolo tanto en la vida rutinaria como en la religiosa, el “teometl” elixir sagrado o bebida para los valientes y el “octli” o pulque, bebida del vulgo reservada para los viejos, se derivaban del “metl” (nombre en náhuatl del maguey).

 

El Tiángüis

Con gran asombro Cortés y sus vasallos observaron el Gran Tianguis de Tlatelolco, en el que organizadamente comerciantes de todas las regiones cercanas ofrecían variados y ricos productos, maíz, chiles, guajolotes, vainilla, sal, ranas, conejos, aguacates, calabazas, cacao, aguacate, ciruelas y toda la amplia gama de animales y alimentos que se producían en esas tierras y en las cercanas que los pueblos conquistados otorgaban como tributo al azteca.