En realidad la historia de México es más una historia de su territorio que del hombre en sí. Pero ¿es válido cimentar una base histórica tan solo en el espacio geográfico? Porque el México actual posee más en su cultura y en la etnología de sus pobladores la herencia española que la indígena. Mas no se trata de romper el esquema histórico tradicional, si acaso, solamente tomar en cuenta que muy poco queda del Azteca o del mexica, el maya o el olmeca y es tan válido decir que nuestros orígenes pueden ser las cuevas de Chicomostoc o la cueva de Altamira. Es
un problema tan difícil de dilucidar como lo es el saber el
origen del propio nombre de nuestro país, pues si bien es válido
decir que Mé Para ser más exactos podemos asentar las bases étnicas de nuestra nueva raza en la fusión maya-ibérica iniciada por Gonzalo Guerrero y Nicte-Ha y que nuestra verdadera historia, ya como un México propiamente dicho, con una verdadera identidad nacional, comienza a partir de 1821 con la consolidación de nuestra independencia, lo anterior son meros antecedentes de pueblos desaparecidos y que, independientemente de los 53 pueblos indígenas autóctonos existentes, fluye en nuestras venas una sangre nueva y nuestra cultura tiene más del viejo continente que de ésta tierra que nos vio nacer. |
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